Consideró que este pronunciamiento de José Miguel Insulza ,como máxima autoridad de la OEA , fomenta la desconfianza de la gente común en la eficacia del sistema interamericano
para proteger sus derechos y hace pensar, al lector de los periódicos,
que hay dignatarios a los que hay que insultar para presionarlos. “Eso
es, aparte de triste, muy nocivo para las instituciones”, apuntó.
Nuestra realidad es bastante más grave que lo ocurrido hace un
tiempo en Paraguay, donde el Congreso por mayoría dió un golpe y colocó
a Federico Franco en el poder sin ser electo.
Por otro lado, Ramón Aveledo cambió de posición y dijo. “Esa situación de alteración de la constitucionalidad, que también
anticipó la Conferencia Episcopal y que ha motivado un virtual consenso
entre los constitucionalistas del país, nos coloca a los ciudadanos en
una virtual indefensión. Nuestra realidad es bastante más grave que lo ocurrido hace un tiempo en Paraguay, donde el Congreso por mayoría dió un golpe y colocó a Federico Franco en el poder sin ser electo.
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